A día de hoy los clientes no están mentalizados de la necesidad de pagar el IVA. Debido a esto, empresas como la nuestra dejan de ser competitivas al no poder igualar precios de empresas que no cobran IVA y que por tanto son un 10% o hasta un 21% más baratas.

Las empresas que no cobran IVA son normalmente empresas piratas que eluden pagar impuestos tanto directos como indirectos, lo que alimenta el crecimiento de dinero B o dinero negro.

El problema no es solo de las empresas que tienen sus cuentas saneadas y que deben competir con precios mucho más bajos de otras empresas que no pagan impuestos sino también del consumidor ya que sin factura, el seguro no cubre ningún daño en caso de siniestro.

Se sorprenderían al saber cuántos colegios o I.E.S  piden el precio sin IVA, todo ello por supuesto sin ponerlo en el conocimiento de los padres y colgándose una medalla “el listo de turno” diciendo que el consigue los autobuses más baratos que nadie.